I was raised up believing I was somehow unique, kike a snowflake distinct among snowflakes, unique in each way you can see. And now, after some thinking, I'd say I'd rather be a functioning cog in some great machinery serving something beyond me.
But I don't, I don't know what that will be. I'll get back to you someday soon you will see.
What's my name? What's my station? Oh, just tell me what I should do?
I don't need to be kind to the armies of night that would do such injustice to you.
Or bow down and be grateful and say "sure, take all that you see" to the men who move only in dimly-lit halls and determine my future for me!
And I don't, I don't know who to believe. I'll get back to you someday soon you will see.
If I know only one thing, it's that everything that I see ff the world outside is so inconceivable often I barely can speak.
Yeah, I'm tongue-tied and dizzy and I can't keep it to myself:
What good is it to sing helplessness blues!? Why should I wait for anyone else!?
And I know, I know you will keep me on the shelf. I'll come back to you someday soon... myself.
If I had an orchard, I'd work till I'm raw.
If I had an orchard, I'd work till I'm sore.
And you would wait tables and soon run the store.
Gold hair in the sunlight, my light in the dawn.
If I had an orchard, I'd work till I'm sore.
If I had an orchard, I'd work till I'm sore. Someday I'll be like the man on the screen.
Hola Gabi.
Yo creo que para este punto de la vida quizás ya no recuerdes mi tono de voz, ni la forma de mi cara; anhelo mucho que quizás recuerdes mi aroma, mi escencia.
Hace un año, era jueves y tú llegaste a Conecalli en algún momento de este día. Recuerdo que en ese tiempo todavía tenía una materia que cursar en la universidad, por tanto, te conocí el viernes 18 de abril. Quién iba a decir que me ibas a cambiar la vida así de drásticamente desde aquel día.
Como en aquel tiempo yo tenía la cabeza en mil cosas, no fue sino hasta un mes o dos después de tu llegada (cuándo yo ya sentía todo el amor que siento por ti) que me di cuenta de la fecha de tu nacimiento: 17 de abril del 2014, justo siete días después de mi cumpleaños número 22, ¡qué cosas! ¡qué sorpresa me llevé cuándo descubrí que fuiste cómo un regalo que la vida había elegido para mí! Entonces pensé que siempre, siempre, siempre, año con año, iba a pensar en tu día especial pues está siempre justo después del mío. Siempre celebraremos el mismo día de una semana antes y una semana después. Siempre vamos a compartir el mes, las lunas, el signo zodiacal (sí de algo nos sirve), el clima, las temperaturas, los azules primaverosos de los cielos. Siempre vamos a compartir esta existencia tan cercana la tuya de la mía y la mía de la tuya.
Gabi, de veras espero que tu vida siempre sea feliz, que tu existencia sea importante en este mundo, que así de fuerte cómo te recuerdo sean tus pies, tus piernas, tus manos, tus sentires, tus pensamientos, tus emociones y tus sueños. Espero que siempre encuentres amor en cualquier lugar que estés, que nunca dejes de brillar y hacer cálida la vida de aquellos quiénes te amen y a quiénes ames. Deseo con todo mi corazón que siempre seas grande, que siempre tengas sueños y metas gigantes y que cumplas todo lo que te propones. Que el éxito ronde tu vida. Que los fracasos solo aparezcan para enseñarte a seguir adelante, que siempre que caigas te levantes con más fuerzas que antes. Que vivas y disfrutes de todo lo que esta vida tiene para ofrecernos y que tengas las posibilidades (en todos los sentidos) de expandir tus horizontes. Que siempre sepas que antes que el resto del mundo estás siempre tú y que vales todo lo que existe en este mundo por el único hecho de existir. Que nunca te falte salud, que nunca te falte fé en ti mismo. Que nunca te falte amor.
Desde aquí dónde estoy yo, quiero desearte el más feliz de los cumpleaños. Con mi corazón te mando el más fuerte de los abrazos y el más grande de los besos. Recuérdame, Gabi, que yo te recuerdo siempre, siempre, ¡¡siempre!!
Gracias por llenar mi vida el tiempo que compartimos juntos. Te quiero muchísimo. Te llevo en mi memoria todos los días de mi vida y te juro que no hay día de esta mi vida que yo no piense en mandarte los mejores deseos.
“Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego
pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo,
que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento.
Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en
mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, sí,
es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú.”
Frida Kahlo - Mi nacimiento, 1932.
domingo, 5 de abril de 2015
Such is the way of the world, you can never know,
just where to put all your faith and how will it grow...
Gonna rise up, burning black holes in dark memories.
Gonna rise up, turning mistakes into gold.
Such is the passage of time, too fast to fold.
Suddenly swallowed by signs lo and behold.
Gonna rise up, find my direction magnetically.
Gonna rise up, throw down my ace in the hole.
Yo sé que te voy a amar.
Por toda mi vida, te voy a amar.
En cada despedida, te voy a amar.
Desesperadamente, yo sé que te voy a amar.
Y cada verso mío será
para decir: yo sé que te voy a amar,
por toda mi vida.
Yo sé que voy a llorar.
A cada ausencia tuya, voy a llorar.
Mas, a cada vuelta tuya he de apagar
lo que esa ausencia tuya me causó.
Yo sé que voy a sufrir, la eterna desventura de vivir
la espera de vivir al lado tuyo
por toda mi vida...
You want it all and you want it now. Instant gratification rules, and
there’s a sense of always needing to keep moving forwards. When
emotional stuff comes up for you, it rises quickly to the surface to be
torched. In fact, you’re so ready to face uncomfortable situations head
on, to some people it might look like you actually enjoy conflict.
Rather, it just doesn’t phase you – and seeing as you experience your
emotions in the moment, kind of like a two-year-old, these flare-ups are
just a way of processing emotional energy out of your body. Your gift
is to not hold onto a grudge. Your friends and family get what they see.
Satisfy this Moon sign by constantly seeking out new experiences. But
beware – not every new thing you “want” is also a soul-serving “need.”
"Mi
temor al mundo no es al mundo sino es a yo. Lo que creí que me hacían
soy quien me lo está haciendo. Pausarme para revisar no es lo mismo que
recluirme para no expresar. Si estoy tendré que actuar."
Sucede que con la llegada de las redes sociales se nos ha facilitado compartir con los demás nuestros deseos y propósitos cada que comienza un año. Recuerdo que yo siempre solía hacerlo, sola, en mi casa, con mi familia; un listar de propósitos y un sinfin de creencias para el buen augurio. Pero ahora no lo hago más.
Leyendo y re-leyendo todo lo que conocidos, amigos y familiares opinan sobre el año que recién termina y este que recién empieza, me dí cuenta de que suena muy general todo o muy igual, parecido el de todos, palabras que se repiten, deseos que se asemejan... Me quedé pensando si verdaderamente todos había tenido un año así, con tanto de eso bueno que escribían...
Fue entonces que pensé cómo había sido mi año, cómo yo me había sentido y en general sentí que este fue uno de los años menos movidos, en el que mis ánimos no estuvieron precisamente en el 100% y en el que tuve muchos dolores encontrados y muchas dudas acerca de si verdaderamente estoy preparándome profesionalmente para hacer algo que amo. Todas esas dudas hasta hoy me siguen rondando la cabeza y son las que me hacen perder el sueño de vez en vez... Luego pensé que no podía sentirme tan mal por haber tenido un año de tantas dudas sobre mí misma; pensé en las cosas buenas que he logrado o que por cuestión de co-incidecia me sucedieron; la vida de Gabi, el trabajo, el conseguir cosas materiales por mí misma, la cocina, el estudio de algo que siempre me ha llamado, el estar fuera del ámbito escolar, el despojo de algunas formas de ser, de sentir, de ver; el despojo de cosas materiales, el despojo de recuerdos dolorosos. Una mejor forma de entenderme a mí y a las personas más cercanas a mí...
Hace unos días buscando entre mis cosas, encontré un iPod viejísimo que contenía canciones que marcaron gran parte de mi pubertad y pensé en cómo era en ese tiempo, con quienes estaba, qué hacía, que quería y qué buscaba; todo ello sin la carga social, cultural y familiar de tener que elegir una profesión para ser alguien y tener algo. Me queda clarísimo que en ese entonces lo único que yo deseaba era ser feliz, así, simple y sencillo. Feliz.
Creo que si algo le he aprendido a todo lo que viví en el año que nos deja, es que yo ya soy alguien simplemente por despertar cada mañana y respirar, que lo haga para obtener dinero y tener algún "nivel profesional" es algo menos importante que lo que yo haga por hacerme feliz. Y eso, es algo que me ha costado mucho aceptar y luego buscar...
Me gusta cerrar los ojos y acordarme de mí. Me gusta traer toda esa esencia mía que deje en el ayer a mí, a mi hora, sin juicios propios, sin temor.
"I'm not going to apologize to you or anyone else for who I was. I was going through a hard time (...). I'm different now. If that's not enough for you, I don't know what to tell you."
martes, 23 de diciembre de 2014
Me despojo de la cuadratura que no me deja respirar.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Tiene meses que pienso en que necesito cambios. Para alcanzarlos, voy más lenta que la tortuga que competía contra la liebre (sin embargo, nunca olvidemos que la liebre, perezosa, perdió ante el paso firme de la tortuga) pero ahí voy... Durante esos mismos meses, tengo que admitir que no la he pasado del todo bien. Sí, hay días increíbles y dichosos, pero traigo una sombra día a día que a veces hace que llueva dentro de mí. Tengo meses tratando de descifrar qué es lo que sucede en mi cuerpo (y fuera de él), en mi mente (y fuera de ella) y obviamente en mi historia (y lo que debería estar fuera de ella, creo). También, en todos éstos meses, he tenido la necesidad de ser mimada, de ser atendida, paradójicamente (sí, como sucede casi siempre en esta vida que me tocó vivir) de no necesitar de nada... La única respuesta que me doy es mi posición en el tiempo, ¿dónde estoy, qué día es, qué año vivo, cuántos años tengo? Y no, la respuesta no es la obvia, la respuesta no es que estoy en mi casa, casi cerca de la entrada, ni que es lunes 08 de diciembre, ni que es el 2014, ni que tengo 22 años 9 meses y 28 días, la respuesta está bien dentro de mí, tanto que todavía no la encuentro, ¿qué Paulina habla cuando hablo yo? (Y no, no estoy sufriendo una crisis de escisión del yo, solamente se me ha quedado grabado en el plano consciente que el inconsciente no tiene edad y cómo alguna vez me comentara un conocido "habría que preguntarse, ¿quién está hablando?")
En fin... Este lunes no comenzó de la mejor forma. Pero supongo que es decisión (y regalo de mí para mí) darme un chance de cambiar algo, pequeñito, casi innotable, que no a muchos les interesa, aunque sea de una forma frívola, no tan humana, pero al fin y al cabo mía...
"There can be beauty in getting lost. Sometimes, we have to get lost to find each other. And sometimes we find each other only to get lost all over again... And as you stand there in your front porch staring at the life you're leaving behind, you have to accept it's gone, it's lost, just like you. All you can do now is stand very still, breath in the moment and try to be open to wherever the wind is going to take you next."
Nothing really matter, anyone can see. Nothing really matter to me... ... A n y w a y t h e w i n d b l o w s .
viernes, 14 de noviembre de 2014
Últimamente todos los jueves tratan de ti. De tu recuerdo en mi memoria, de tus errores, de tus escapes, de tus huídas. De lo mucho que tuve que ser sin ti. De todo el dolor que traigo encima de los huesos.
A veces pienso que sería más fácil borrarlo todo de mi mente; pero recuerdo que eso es simplemente imposible y que quizá haría la situación más grave -sí es que lo es-. Lo difícil es no saber cómo hacer para aligerarme a mí misma. Traigo mucho peso en el cuerpo, en la mente y, paradójicamente, en las faltas...
La última vez que hablé de ti salieron de mi boca palabras que jamás pensé decir, que jamás creí sentir. Fue ahí cuando me di cuenta de que las faltas me pesan más que siempre. Ahora que lo pienso más a fondo y con detenimiento, no era una broma, verdaderamente habrías sido una persona que me habría gustado conocer; verdaderamente me habría gustado aprender la vida desde tus ojos y verdaderamente creo que tenemos más cosas en común que la forma de los dedos del pie y la graduación en los anteojos. Y verdaderamente, me habría gustado conocer cómo eras tú y hablo en pasado porque sé que esa idea que yo tengo sobre ti en el ayer, es algo que ya no eres en el hoy y ese hoy es algo que yo no busco y algo a lo que no deseo asemejarme. Y, al final, eso es algo que, en el fondo, me causa tristeza y me hace sentir sola.
Por todas las cosas que me han tocado conocer y aprender, ahora sé porque muchos de mis demonios actuales vienen de mis fantasmas pasados y es una joda que me cueste tanto deshacerme de ellos y no lo hago porque, en el fondo, aquí sigo esperando. ¿Esperando a qué? Yo tampoco lo concibo. Pero me cuesta mucho dejar todo lo mal que me hace sentir... Supongo porque al final, es lo único que me sigue uniendo a ti...
Supongo que no he crecido. Porque no sé decir adiós.
Porque me cuesta dejarte ir.
Uno tiene todo pero no resuelto, es voluntad propia hallar los cabos sueltos. El que tiene todo, ya no quiere nada, nunca está contento con lo que le dan.
Uno, a veces, tiene facultad de piedra, nos bloqueamos por lo que hemos de sentir, nos da mucho miedo y damos a la entrega... Al final la piedra se ha de derretir, con mucho calor.
He de sintetizar como estatuto, antes de morir, un volcán y un mar en la balanza, no se abalanzan. Ser capaz de sentir emoción, dolor, tristeza y frío, pero nunca miedo y soledad de sentirse a uno mismo.
Desde la postura psicoanalítica, el sujeto siempre "trae-carga" su pasado, siendo éste principalmente inconsciente. Es decir, no se cierran ciclos. En la práctica del Hatha Yoga, hacer 108 saludos al Sol es una forma -sagrada- de cerrar ciclos.
He entendido que en la vida ningún ciclo se cierra por completo, porque cualquier experiencia nos marca, deja su huella, nos enseña algo; está siempre en nosotros: nos hace ser; sin embargo, esto no significa que no podamos hacer consciencia de todo aquello que, dentro de esas experiencias o ciclos, nos lastima y, luego, hacer algo por cambiarlo.
Con el Yoga estoy aprendido a hacer consciencia de mi cuerpo. Con el psicoanálisis a ser consciente mi psique.
Quizá no estoy cerrando un ciclo exactamente, pero es curioso -mas no casualidad- que justamente entre hoy y ayer haya realizado estas prácticas (yoga y mi análisis) y que en ambas el "tema" se trate sobre el adiós, fin de ciclos, etcétera. Y que exactamente hace un año me haya tocado vivir una de las experiencias más tristes y llenas de miedo... Y que hoy me encuentre tan mejor.
"Elige un amante que te mire como si quizás fueses magia" Frida Kahlo
Tus manos en mi cuerpo, tus besos en mi cara, tus abrazos en mi torso, tus sabores en mi boca, tus recuerdos en mi memoria, tus amores en mi vida. Tú eres magia.